miércoles, 19 de octubre de 2011

Istanbul-Bodrum II

Hoy 18 de Octubre escribo dsede el avión que nos llevará hasta Amman, llevo unos cuantos días de retraso en enviar noticias del viaje pero a veces lo escaso del tiempo de conexión y las ganas de disfrutar a tope de la experiencia del viaje han hecho que no encontrase el momento para poneos al día de las últimas aventuras.

Según recuerdo os había dejado en el teatro de Troya, de ahí continuamos la ruta hasta Bergama, con escala en un pueblo intermedio (cuyo nombre no soy capaz de recordar) para comer, en donde nos sentimos como marcianos, ya que todo el mundo nos miraba alucinando, eso si el Athletic de Bilbao lo conocían de sobra!

En Bergama dormimos en una pensión del pueblo, que menos lujo tenía de todo y un desayuno espectacular (hasta sopa Çorba), pero estuvimos muy agusto, además debeis saber que no ha sido el peor lugar donde hemos hecho noche. Aunque si donde cenmos ha sido el peor hasta el momento, pero la causa fue que se nos hizo tarde en un hamman al que caimos por casualidad y el frio del cuerpo nos pidió a gritos que entráramos. Allí masajeaba Joseph un turco que había estado trabajando en Paris y que hablaba francés y le hizo gracia que supiera francés yo también así que nos invitó a unos tes y estuvo charlando de lo más simpático a pesar de tener cara de pocos amigos (era como el malo de James Bond).

A una distancia de apenas 10 Km de distacia del pueblo se encuentran las ruinas del acrópolis de Pergamo, construida por los griegos y posteriormente habitada por los romanos, la visita la realizamos por la mañana en las únicas 2 horas en las que por suerte no llovió, ya que el resto del día siguió cayendo agua como si no costara. Las ruinas están muy bien restauradas y desde su altura en la colina sobre Bergama, se puede recrear uno en la mente como era la vida en esa época y se puede subir y bajar por el anfiteatro, pasear por los templos (en bastante buen estado) y llevarse una buena sensación de haber visto algo que merece la pena, no como las ruinas de Troya.

Después de las ruinas el destino fué Izmir, donde hicimos noche; antes visitando Çandarli, ubicación de un proyecto que hice en mi época de ingeniero civil (antes de jubilarme, me refiero). De la ciudad de Izmir destaca su paseo al borde del mar sobre los antiguos muelles del puerto, hoy llenos de bares y terrazas donde hay mucha vida hasta que el sol se mete, momento en el que tocó regresar esta vez si al peor hotel hasta ahora.

A pocos kilometros para Izmir, en mi turno de conducción, vi un coche sospechoso en el arcén aparcado en dirección contraria, aunque frené por si acaso, resultó ser un radar y al de pocos kilómetros un policía nos detuvo la marcha para ponernos una multa por circular a 123 Km/h (a día de hoy no se cual era el límite de la vía, de doble carril muy semejante a lo que en España sería una autovía pero que allí debe ser de menor categoría.

El trato con los policías no fue sencillo ya que no sabían ni palabra de inglés, o no querían saber, y nos intentaron imponer una multa por valor de 140 TL rebajados a 105 TL (unos 40€) si pagábamos en el momento. Ante nuestra petición de alguna prueba que demostrase que era yo quién circulaba a esa velocidad y no dárnosla, dejé sin firmar la multa y la tramitarán a través de la casa de alquiler de coches, o no.

Al irnos del control uno de los policías al que se le veía una pistola asomando del pantalón, nos detuvo para re-escribir la matrícula en la multa, ya que habían equivocado una de las letras... que pena!

Para el día siguiente nos quedaba la étapa de Izmir a Bodrum con la visita matinal a las ruinas de Efeso. La llegada a Efeso coincidió con la salida del sol tras 4 días de lluvía y nos dejó disfrutar de una ciudad espectacular, recomendable 100% y que te permite no ya solo imaginar como era sino con partes totalmente reconstruidas que te transportan a los primeros siglos de la historia. Una pena que el puerto artificial que crearon en la época no se pueda visitar.

Con ese buen sabor de boca continuamos el viaje a Bodrum donde llegamos al atardecer del día 12 de Octubre, con esto se termina el relato de la primera gran etapa por tierras turcas, de gente amable, té a cualquier hora y hasta el momento lluvia sin fin...

La ruta para no perderse

Entrando en calor (Hammed 100%)

El peor restaurante, a fijarse entre las salsas había un mata cucarachas...

Parece sólido Pergamo
Izmir

Maravilloso Efeso
Freskito Caesar
Relax en Bodrum, por fin sol!

5 comentarios:

  1. Buena Freskito buena! Buen relato. Efes Pilsen!!!

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  2. Ya te echábamos en falta!!
    Que ruta más bonita, pena de tiempo pero así y todo que envidia!!!!!!!!!
    Ya me gustaría hacer la misma ruta, pero de momento estoy encantada de vivirla a través de tus geniales relatos.
    Besos

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  3. Susana ( la de Josema)19 de octubre de 2011, 15:39

    Estoy deseando leer vuestras andanzas, son súper interesantes y cada vez que veo una publicación no puedo dejar de leerla. Seguid escribiendo y publicando, en la rutina de los demás es un soplo de aire fresco!!
    Thanks!!!

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  4. Estoy impresionado de el volumen de documentación que estas recogiendo para la publicación de tu libro "Kakalekus por el mundo" la verdad es que me llama mucho la atención, sigue recogiendo esa información que es verdaderamente interesante.
    Pater

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  5. Todos los caminos conducen a París.. :)

    Bonito relato, comme d'habitude :)

    Espero comentario de Mariela sobre tu calzado hammed en el hamman.. veo que tu paso por Argelia no ha sido gratuito.. todo estilismo se pega :)

    Sigo sin perfil...... a ver si consigo dar con quien me lo ha usurpado.. habrá sido uno de esos duendes que habitan en casa.

    Ene

    P.D.: Patxi, te reto a ver quién consigue antes hacerse con un perfil para el blog..!! :)

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