miércoles, 26 de octubre de 2011

Jordania norte

El 18 de Octubre aterrizamos en Amman, tras formalizar el visado fuimos al centro de la ciudad en autobús por 3 dinares (unos 3 euros) y allí cogimos un taxi que nos llevo a buscar un hotel donde pasar la única noche en la capital, ya que al día siguiente nos daban el coche y teníamos intención de viajar al norte para seguir un recorrido norte sur durante los siguientes 6 días.

La primera impresión que se percibe al llegar a Amman, es el gran contraste entre la ciudad moderna, y la antigua (down town) donde elegimos el hotel, la primera zona cuenta con hoteles de todas las cadenas importantes, y restaurantes de cualquier tipo de franquicias universales, mientras que la vieja Amman tiene su aire tradicional de comercios abarrotados y más familiares.

Llegamos ya de noche al hotel así que lo único que hicimos fue instalarnos, lo más cómodamente que nos dejaba la habitación y salir a cenar algo. A la luz del día visitamos las ruinas de la antigua Philadelphia (como se conocía Amman en los tiempos de los griegos); de esto me enteré al de unos días, ya me extrañaba a mi que Philadelphia (USA) tuviera universidad en Jordania...; después de visitar la zona alta, donde están las ruinas bajamos a ver el anfiteatro y ante la falta de interés que tenían los restos arqueológicos y lo poco que nos podía ofrecer la ciudad decidimos coger antes de tiempo el coche para dirigirnos a Umm Quays en la frontera entre Jordania, Siria e Israel.

Del viaje en coche, esta vez sin GPS por lo sencillo de la red de carreteras jordana; hay que destacar la parada en un puesto de venta de frutas, de estos que se ubican en el arcén de la autopista, donde dimos con dos alicates (Ali-kate sobrenombre con el que hemos bautizado a toda la gente extraña con la que nos hemos ido cruzando) donde todo costaba un dinar y uno de los vendedores me apartó para proponerme un negocio de búsqueda de oro, según él todo Jordania está sobre una capa de oro y que si le traía una camara para ver bajo la tierra podríamos ser socios... tomo nota por si no hay trabajo a mi regreso.

Umm Quays ofrece unas impresionantes vistas sobre los altos del Golan y unas ruinas, que ha decir verdad y después de ver Éfeso o Bérgama, no diccen mucho. Así que lo más destacable de la visita estuvo por la tarde que jugaba el barça en la champions y decidimos salir a ver el partido con la gente del pueblo y vaya decisión más buena, encontramos un café que parecía ser el centro de la juventud local, en el que nos trataron como a reyes, el dueño levantó a gente para que nos sentáramos y los niños nos traían las fantas y cocacolas que quisiéramos (no alcohol como buen país musulmán que se precie), después del partido estuvimos allí hablando con la gente y muy buena impresión nos dieron los jordanos en cuanto a amabilidad y colaboración.

Esa noche, nos alojamos en un apartamento, de nombre Gadara, de dos habitaciones, 2 baños, sala y cocina para nosotros solos por unos 25 euros y es que no encontramos el hotel (que estaba enfrente) para saber si era caro o no. Justo al lado del portal cenamos comida tradicional jordana de gran calidad. En los bajos de la casa hay una frutería cuyo dueño nos despidió muy emocionado por haber conocido a un ex-futbolista del athletic de bilbao, del que prometió poner un poster suyo en la tienda, así que si alguien va por allí que por favor lo verifique.

Desde Umm Quays bajamos hacia el sur para visitar las ruinas de Jerash, otras ruinas si, pero realmente merecen la pena por su magnitud, y buena conservación. Y de ahí seguimos hasta Madaba para ver la puesta de sol desde el monte Nebo (donde hay un monumento a Moises), en la entrada norte al mar Muerto y donde bautizaron a Jesús con el agua del rio Jordan y ante este escenario vimos uno de los mejores atardeceres que se recuerdan, para Don Quijote el mejor, así que ya nos explicamos que con ese paisaje te cuentan que una persona anda sobre el mar muerto y te lo crees!! (al día siguiente esa era nuestra misión... flotar).

Tras ver la puesta de sol entre la niebla y entrar en la oscuridad se encienden todas las luces alrededor del Mar Muerto y se aprecia perfectamente Jericó, Jerusalén y la frontera de Israel con Jordania (una línea continua de luces).

Cuando ya nos retirábamos al hotel (Queen Ayola, recomendable y regentado por nuestro amigo Walid Nanosh, un figura) nos encontramos con un cabrero que nos invitó a un çay (te) en su tienda y allí nos metimos con sus 6 hijos, 5 conejos a tomar un té, mientras la mujer hacía la cena en la "habitación" de al lado. Cuando terminamos el tercer té, el anfitrión al que no entendíamos nada de lo que nos decía ni él a nosotros, nos sacó unas monedas antiguas de al época romana o a saber, todavía no se si quería venderlas pero como no entendí nada pues ahí se quedó con sus denarios. Y cuando pensábamos irnos, nos sacaron la cena: tres cuencos, dos con guisados de carne y vegetales y uno con suero de leche de cabra o algo así (un sabor fortísimo pero rico) que comimos con las manos tras envolverlo en un cacho de pan de este arabesco tamaño sabana de cama de matrimonio.

Así pasaron los dos primeros días en Jordania con mucho contacto con gente local, que la verdad me hicieron sentir muy a gusto y cercano a ellos. Por delante nos quedaban 4 días para descubrir el sur de Jordania (Mar Muerto, Petra, Aqaba y Wadi Rum) 4 destinos que cada uno de ellos solos serían motivo de un viaje y que hemos tenido la suerte de visitar en 4 jornadas inolvidables y llenas de aventuras, o no.

Atardece sobre el Mar Muerto
El frutero buscador de oro
Donde están los forasteros?

Don quijote sigue llenando teatros en su gira por Oriente Medio

Jordania en primer plano, la frontera y las luces de Jericó

Experiencia Beduina

4 comentarios:

  1. No se si ya habéis experimentado eso de intentar subir las dunas rojas por el Wadi Rum, es genial y patético a la vez, verte a rastras por toda la arena...
    En Madaba fui a ver una fábrica de mosaicos. Ver cómo trabajaban y las condiciones, mujeres tapadas hasta las cejas y rodeadas de un polvillo blanco...

    ¡qué recuerdos!

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  2. Cómo lo estáis pasando!. Ya me alegro.
    Las imágenes de las ruinas son impresionantes. Da la impresión de estar muy bien conservado.
    Y el contacto con la gente. Sería bueno que todos viviéramos algo parecido. Probablemente nos quitaríamos mucho prejuicios.
    Ufff, menudo viajecito.
    Pasadlo bien. Cómo no.

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  3. Ya me he comprado la cámara para hacerme con toooodo el oro que hay bajo Jordania (así que cuando vaya comprobaré que el póster de Javi preside la frutería más célebre de Umm Quays :)

    Por allah, ya te veo volviendo con conejos, moutones y burritos para montar tu "proprio" Belén en Bilbao, que estás muy religioso desde tu bautizo en el río Jordán y la escalada al monte Nebo.

    Los forasteros ("de fuera", que añaden los de Plentzia..) imposibles de lozalizar..

    Un gustazo veros disfrutar así!!


    La que sigue buscando al duende para recuperar su identidad..

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  4. YA TE QUEDA MUY POCO PARA JUNTARTE CON TU MEDIA NARANJA.INCREIBLE EL VIAJE QUE ESTAS REALIZANDO. GRACIAS POR COMPARTIRLO CON LA GENTE QUE TE APRECIA Y QUIERE EN TODO MOMENTO SABER CÓMO ESTAS Y LO QUE ESTAS DISFRUTANDO. GRACIAS.SISTI.

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