lunes, 5 de diciembre de 2011

Cape Town


Tras la ruta en coche llegamos a Cape Town, en la ciudad nos alojamos en una casa particular en la zona de Sea View bajo las laderas de la Table Mountain y con vistas al mar y el estadio de fútbol del mundial.

Los días en Cape Town estuvimos de maravilla visitando la ciudad y los alrededores, la ciudad tiene su encanto parece más Europa que África, incluso como me dijo un belga parece más Miami que África! Y yo que en Miami he estado asentí (siempre digo que estuve en Miami porque un viaje a  Panamá el avión hizo escala... Siempre recordaré al Miamitarra del aeropuerto diciendo "mantengan los pasaportes en la mano aaaaaall the time!").

La ciudad tiene algo, no en vano le ha quitado nada menos que ha Bilbao el ser la capital mundial del diseño hace pocas semanas y la Table Mountain ha sido designada como una se las 7 maravillas naturales del mundo.

En los 6 días que pasamos allí tuvimos tiempo de visitar todo lo visitable: el Waterfront, que se convirtió en el comodín para los ratos de no saber que hacer, son la reconversión de los antiguos muelles del puerto en un Disneyland de tiendas y restaurantes; en estos días hacía escala la Ocean Race (que me acompañará en alguna escala más...).

Subimos por supuesto a la Table Mountain a pesar del viento y la hora de espera para el teleférico (que no se traduce como "funícular" contra la creencia de alguna...). Las vistas son espectaculares pero lo realmente especial de esta "medio" montaña es su presencia desde cualquier punto de la ciudad.

Cumplimos con la visita al Cabo de Buena Esperanza (recuerdos a Espe por si lo lee!) en un día como todos allí supongo, de viento azotando fuerte y olas queriendo salirse del mar, aunque tuvimos nuestro rato de sol para disfrutar de la fuerza del paisaje.

Ese día comimos por recomendación de mi hermana el mejor sasimi de salmón del mundo en Kalk Bay. Y en ese lugar es donde vi mi tarjeta rota por primera vez e incluso pagué con ella. Después vino la historia del cajero fagocitador que se resolvió felizmente gracias a las chicas de la sucursal.

En ciudad del cabo además puedes disfrutar siempre que el viento te respete de unas playas increíbles, nosotros elegimos la zona de Clifton, con ensenadas mas propias de las Sheycheles o el caribe con la gran diferencia de que aquí el agua te corta los pies por los tobillos nada más tocarla. Y así bajo el sol entre lecciones de Dinámica Litoral aburrí a Eneritz un par de tardes.

Para el resto de días rendimos visita a la isla de Robben donde se encuentra la prisión de alta seguridad donde se encarceló a los dirigentes del ACT durante los años del Aparheid, entre ellos por supuesto Nelson Mandela. En la un ex-preso te cuenta cara a cara como era la vida y su visión de su lucha por la libertad, un poco vendida de moto pero realmente interesante junto a la visita al distrito seis, de donde se expulsó a los negros por el simple hecho de serlo, desde luego una lección para todos el como han podido pasar página sin después de tanta humillación.

Y por supuesto volvimos a Stellenbosch a probar más bodegas con la suerte de que coincidimos con la fiesta del vino de allí y tuvimos la suerte de catar todos los caldos de la región, en unas carpas entre música en vivo y un ambiente agradable, eso sí, todos blancos... Todavía hay muchas diferencias en este asunto, por ejemplo, si ves un blanco por la carretera es porque está haciendo deporte (corriendo o de caminata) en cambio si ves un negro o está trabajando o está yendo a algún sitio porque no tiene otra manera de moverse. Es así y costará cambiar eso.

Después de estos días en Sudáfrica, siento que he descubierto un país mucho mejor preparado para viajar de lo que esperaba y en el que me ha sorprendido muchísimo su naturaleza, mas allá de toda la diversidad de animales que tiene, y la amabilidad y disposición de la gente a ayudarte hasta el punto de dejar lo que están haciendo para guiarte a tu hotel o lo que busques. Aunque también hay que decir que cuando se pone el sol en algunos sitios daba miedito moverse por la calle, mejor en coche o taxi.

Y así con esta buena sensación y lo mejor, habiéndola compartido con Eneritz (en su primera escala del viaje) nos despedimos en el aeropuerto de Cape Town.

Que esas lágrimas sean de alegría pronto!

Otra montaña ascendida

Posando en las alturas

Esto es muy serio...

Intentando negociar alquilar la casa para las sobrinas con el vecino

Otro destino cumplido

Vaya playas pena de frio... y de pinguinos

Backpacker

La foto del viaje...

La feria del vino, menudo festival



2 comentarios:

  1. Jajaaaa, si es que encima hay una "petite" diferencia física entre funicular y teleférico.. ayssss...... los nervios del momento.. aunque no me quedé muy convencida dado que la única persona que estaba en el chiringuito de "información" al pie de la Table Mountain (el-primer-lugar-que-hay-que-visitar-se-vaya-a-donde-se-vaya.. hay que seguir siempre la "i"!!.. jur) , que es la que me corrigió, no sabía ni los horarios del "funícular/teleférico" (o "cable way" como dicen los locales), ni nada que tuviera que ver con él ni con la ciudad....... más que oficina de información era oficina de desinformación.. qué pppaís.. y era tan cutre que en vez del típico mapa publicado por el departamento de turismo, nos dio uno de una joyería, así que el clásico "Ud está aquí" no se correspondía para nada con la realidad..

    Nere, aquí (en lo alto de la Table Mountain) es donde vimos la boda!! Con maestro de ceremonias estilo hawaiano included (echo de menos la foto!!).

    El viento del Cabo de Buena Esperanza literalmente te tumbaba.... imposible sacar una foto sin que pareciera que el que sacaba la foto tenía parkinson avanzado. Los nudos de mi pelo todavía no se han soltado! :)

    El momentazo de la tarjeta en el restaurante del mejor sasimi del mundo (Harbor, no?) no tiene precio.. jajaaajjjaja, qué mizería!!

    Pena que el agua de la Clifton Beach estuviera un grado por debajo de lo que suelo estar acostumbrada.. pero es que todo tiene un límite.. habrá que volver!! :)

    En la isla de Robben trataban diferente a los "negros" (aunque parezca una obviedad, es negro todo aquél que no es blanco.. es decir, hindúes, árabes.....) según la raza a la que pertenecían.. los negros (los de verdad) eran los peor parados, seguidos después de los hindués y árabes, que tenían un trato mejor (por ejemplo, tenían derecho a un poco más de cantidad de comida). Lo mejor que es que ahora en la isla han creado una especie de Beverly Hills 90210.. con chalets por todas partes.. y con un índice de criminalidad cero.. tan es así que no hay ni policía.

    Al loro con los 3 dinosaurios que amenizaron parte del festival del vino..

    Y sí, lo más sorprendente de Sudáfrica "los paisajes y la simpatía de la gente" :)

    Bonito viaje y todavía más bonitos recuerdos.. contando los días para la próxima escala :)

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  2. Pues no nos va a quedar más remedio que ir, me estás dando demasiada envidia.

    le habéis sacado txipas a las tres semanitas :)

    Que envidiaaaaaaa!!!!!!!!

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