lunes, 5 de diciembre de 2011

Namibia: primeras impresiones

Después de la triste despedida en Cape Town, tocaba emprender camino otra vez en solitario, la etapa mas larga solo adentrándome en lo desconocido.

Llegué a Namibia con lo puesto y sin saber muy bien que hacer, así que me alojé en un backpacker donde suele haber gente que se mueve en este tipo de viajes y se cogen ideas.

Al de pocos minutos una pareja belga ya me había invitado a subir al norte, al parque nacional de Ethosa, con ellos un par de días. Mi idea era hacer un tour completo del país y después pasar a Botswana, así que decliné la invitación con la esperanza de encontrar el tour adecuado al día siguiente.

Encontré el tour y cuando ya estaba todo listo a las 16 horas lo cancelan porque 2 personas que iban a venir no vienen y para uno solo no lo organizan... Así que estaba sin plan para toda la semana (aquí los tours salen los martes y los sábados)... y lo peor es que cierran las agencias a las 17:00.

Por suerte tenia el mail de una agencia que hacia un tour mas acomodado (no de camping, sino en lodges y cosas así, es decir dormir en cama).

Y ahí estoy montado en un minibus con dos amigos británicos, una alemana y dos finlandesas (madre e hija) viajando de Ethosa a Swakopmun donde pasaré un par de días en la costa Namibia.

En Ethosa hemos estado de safaris dos días, el parque tiene la gracia de que posee una serie de pozas (potxingos) donde los animales en época seca van a beber y bañarse y así es fácil verlos. La casualidad o fatalidad es que estos días en la sabana por las tardes están cayendo unas tormentas bellísimas y eso hace que los animales se queden en las zonas ocultas a los caminos trazados.

Aún así he conseguido ver un rinoceronte blanco una especie muy difícil de ver, y estaba bien cerca! Del resto hienas, jirafas, ñus, cebras, impalas, y antílopes que solo se los nombres en inglés. Una mañana vi una cebra muerta en medio del campo, di el aviso al guía, y por la tarde volvimos y los chacales habían comido la cebra entera dejando la piel casi intacta mientras 25 buitres o mas esperaban a que terminaran los chacales para terminar con los resto, algo diferente que ver en la naturaleza.

En este viaje estoy constatando que no tengo tan mala vista como creía, si bien de noche no veo mucho y menos para conducir (ya habéis sufrido algunos mi miopía no tratada) de día en eso de ver animales me estoy sorprendiendo ya en Kruger despunté y en Ethosa he confirmado que o el resto de la gente no ve nada o no estoy tan mal de los ojos como creía!

Otra cosa es el oído! el viaje a servido para enterarme de que no oigo los sonidos agudos tipo cigarras y grillos, lo cual me deja dormir de miedo (todo ventajas) es una sensación curiosa que te diga Eneritz que ruido hacen las cigarras y para mi es una imagen en pleno silencio de la naturaleza! O no oir el zumbido del antimosquitos de ultrasonidos donado por Amaia. Todo ventajas!!

Eso si no se como pude oír los gritos del murciélago entre las cortinas de Kruger...

También voy tomando oído para el idioma, porque hasta ahora no me había enfrentado a jornadas enteras en inglés: desayuno, comida y cena... Cuando iba acompañado porque se reparte la atención y en el Mar Rojo, como no hay que hablar bajo el agua.... Y cenaba y desayunaba solo así que easy! Pero ahora viajo con la ONU, como bien sabe Martina, y todo es en inglés así que a la fuerza voy haciendo el oído para que no me pasen malentendidos como el del primer día con el guía namibio (blanco, por si hay dudas).

Entramos en un campamento en pleno parque nacional, un recinto de cabañas donde hay gente que pasa allí la noche, tipo hotel. Total que junto a la valla hay un potxingo donde van los animales a beber y el guía de nombre Ockert nos explicó que él iba a arreglar algo del coche y que podíamos ir a ver el pozo de agua que más tarde nos recogería, nos advirtió que nadie nos podía pedir dinero por entrar a verlo que era una un momento.

A lo que yo entendí que si queríamos agua, había un manantial allí mismo y que si nos pedían dinero por el agua dijéramos que era una emergencia.

Y allí me planté todos con cámaras de fotos y catalejos y yo únicamente con mi cantimplora de moutones vacía entre las manos... Por suerte no había nada que fotografiar.

Pero con los días la cosa va mejor y ya no hago mucho el panoli.

Rinoceronte blanco, mucha suerte verlo!

Saltos al estilo argelino

Echando a volar

El coche más grande

1 comentario:

  1. Por fin reconoces públicamente que tienes buena vista!! Yo diría que de noche también, por los 400 km que recorriste para llegar a Drakensberg, sin iluminación en la carretera, en pleno diluvio universal y con la autopista en obras, dejando el coche intacto..!! Eso sí, hubiera sido de agradecer que vieras "las ardillas" que habitaban nuestro hogar en Kruger.. para no tener sorpresitas excrementales de madrugada :)

    Jajjajajja, pero sí, tu oído es privilegiado.. ya me lo cambiaba yo por el tuyo para no oir cómo se expresan todos los animalitos, sobre todo a oscuras....

    Jaaaaaaaaaaaaaaaaa!! Buenísimo tu entendimiento del asunto del manantial..!! Jaaaaaaaaaaaa!! Ay, qué penita que volvieras con tu cantimplora de moutones vacía.. aysss..

    El salto totalmente algerien, me ha recordado mucho mucho :)

    Enjoy!!

    P.D.: No me creo que te sientas tan a gusto en un coche tan grande!! Sal de ahí, que no es proprio de ti!! :)

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