miércoles, 7 de marzo de 2012

Jaisalmer, la fortaleza del desierto

Después de un largo viaje, llegamos por fin a Jaisalmer la fortaleza del desierto un lugar, allí nos alojamos en un hostel fuera de la zona amurallada, no sin antes tener nuestro pequeño motín con nuestro amigo Chetán. Llamó a su jefe porque pensaba que nos habíamos enfadado por no entrar con nosotros en la zona amurallada! Si con tal de perderle de vista hasta nos montamos en una góndola!

Jaisalmer es una filigrana hecha de piedra arenisca tallada, llena de havelis (palacios) y algunos templos y más tiendas.

Allí visitamos lo visitable y sobre todo deambulamos por sus calles, auténticos laberintos para algunos y regateamos sin comprar, por el vicio del regateo, para conocer como estaba el mercado. También descubrimos la comida tibetana y los momos que se convirtieron en nuestro aperitivo desde entonces.

Pero el plato fuerte de esta escala fue la visita al Desierto del Thar, montados a camello, recorrimos cuatro horas de llanuras sin apenas vegetación hasta que llegamos a la primera duna y nos hicieron bajarnos para ir andando EINST? si el camello era para no andar por la arena! El caso es que el campamento estaba ahí, en la primera duna.

Subimos a pie hasta una duna más alta, la segunda, y tras una sesión de fotos para el perfil de facebook, vimos el atardecer y descendimos para encender un fuego que calentara la noche, empezaba a hacer frío y el vino se acababa.

El campamento tenía una duna-cocina que usaba el camellero para preparar los alimentos, y nuestra duna-dormitorio, consistente en una hoguera alimentada con maestría por Ene, y un par de camastros (yo también lo vi ridículo poner dos camas en la arena para dormir) con sendos colchones roídos y una tonelada de mantas de olores "fuertes". Aparte de dormir en esas condiciones comer con las manos o cenar con los cubiertos secados en la capa moribunda del camellero, no se porqué lo llaman aventura.

Pero allí bajo el manto de estrellas todo parecía hasta mejor, a pesar de las críticas que se oían... Hasta por mi oído sordo.

La noche se pasó entre intentar calentar las zonas del cuerpo que se te salían de la tonelada de mantas e intentar no olerlas demasiado profundamente.

Pero pronto empezó a amanecer y entonces todo fue un espectáculo de colores desde anaranjado hasta azul en el cielo y desde negro hasta dorado en la arena. Un lujo para unos privilegiados que fuimos.

La vuelta volvió a ser a lomos de nuestros camellos; y para reponer fuerzas al regresar a Jaisalmer, esa noche (14 de Febrero) si dormimos dentro del fuerte, en casa de algún antepasado marajá.

Toda una experiencia que sumar a mis desiertos del Sahara, Wadi Rum, Namib... Gracias por el esfuerzo de acompañarme!

Palacio de Jaisalmer, que bellezas!

Los reyes magos...

Con las manitas? si, no hay tenedores en el desierto...

Toda hippie! paz y amor!

Negociando como llevar la comida de los camellos

Y aquí de dejaron de responsable del animal...

Pedazo campamento!

Puesta de sol romantique

Vaya camastro!!! puedes tocarlo con las manos eh! que ya has cenado

Como la hija del de ZARA y su marido pero en desértico (que me entero de todo a pesar de la distancia)

Nohay nada como nacer marajá

Contrastes de la India...

3 comentarios:

  1. El desierto: yo no lo sabía, pero es una nueva modalidad de alpinismo. Aunque aquí se omiten datos, he de añadir que la duna tenía una altura de 1km aprox y una pendiente de 90 grados. Menos mal que yo ya estoy entrenada en estas lides (jur).

    Las manos del camellero (con-las-que-cocinaba) son dignas de una entradita para ellas solas. Todo lo que aquí pueda describir será light. Sólo me quedará para la reflexión saber el tiempo que llevaban sin lavarse, porque no sé si son décadas, años, meses.. pero del mes no bajan!! Todo en esta vida curte, y ahora Freskito está más preparado para acompañame a nuevas aventuras :)

    Dormir bajo un manto de estrellas compensó todo, desde el frío, los escarabajos-tamaño-perro que andaban por la arena "a sus anchas", el olor a pis de camello de las mantas (lo peor es que en la foto hasta parece que están limpias y que desprenden olor a Norit!!).. momentos grabados a fuego :)

    Para mí Jaisalmer el sitio con mayor encanto de este viaje.. un sitio de cuento!!

    P.D.: De nada, me lo cobraré en NY :)

    ResponderEliminar
  2. Que bonito el palacio de Jaisalmer :) y vaya aventura camellil. No me imagino a Eneritz debajo de esas higiénicas mantas jajaja, ni comiendo el no sabe qué cocinado por esas manitas tan guarretas. Freskito, menuda labor pedagógica estás haciendo. Pasaremos examen este verano cuando se tope con una minúscula arañita y sea capaz de no gritar, jijijiji

    ResponderEliminar
  3. Pero si he crecido en el campo rodeada de arañas no tan mínusculas y seres con pero todavía peor pinta y ya ni me inmuto..!! Soy una superviviente.... entre unos y otros no me ha quedado más remedio que rehacerme a mí misma :)

    ResponderEliminar

Follow by Email