miércoles, 1 de febrero de 2012

Lago Malawi II

Los días en Nkhata bay los dediqué al sublaguismo, toda una experiencia. Una vida bajo el agua diferente a la que existe en el mar.

Para que sepáis de que se trata podéis ver en internet el vídeo de la BBC Planet Earth: malawi lake. A mi me lo pusieron antes de meterme al agua y vi exactamente todo lo que cuentan allí. De hecho lo grabaron en ese punto del lago.

Si conseguís verlo en internet, creo que no está completo falta lo que se ve en la inmersión nocturna y el espectáculo de las nubes negras sobre el lago durante la temporada de lluvias.

Por la noche sale de cacería el Dolphin Fish, un pez cegato que utiliza un campo eléctrico a su alrededor para detectar sus presas. En la inmersión los peces del tamaño de un brazo humano se ponen en paralelo contigo y mientras tu alumbras con la linterna ellos van aprovechando la luz para intentar cazar (son bastante malos.. Casi siempre fallan.).

Tuve la impresión de estar en un videojuego, alumbrabas un pececito naranja (de esos de la plaza nueva de Bilbao) y glup desaparecía! Te sentías unos segundos mal y a por otro, jiji.

La experiencia increíble y diferente en esa inmersión vino Mónica una chica burgalesa que trabaja de instructora en un centro de buceo cercano, así que un rato de conversación en español no vino mal.

La otra parte del video que no sale habla de unas mosquitas que nacen en el lago en esta época y que crean nubes impresionantes de millones de ellas a lo largo de todo el lago (pongo alguna foto) impresionante.

Después de dejar Nkhata bay, me dirigí a Livingstonia un punto intermedio en mi camino a Mbeya (Tanzania) donde me encontraría con Lars y los Australianos. El interés por Livingstonia me lo despertaron ellos (al final solo lo visité yo), es una antigua misión situada en un "plateau" elevado sobre el lago, donde además de las vistas se puede disfrutar de un baño en unas cascadas y de un buen paseo.

Este viaje se me dió bien, primero unos ingleses, que casualmente trabajaban con Monica me llevaron a Mzuzu, ahorrándome un par de horas de minibus y de ahí a los pies de Livingstonia esta vez si en busito, desde la orilla del lago al pueblo hay 15 km que salvo milagro tienes que hacer andando.

Eran las 15:30 y quedaban unas dos horas de sol, el tiempo justo para llegar al mushroom farm (un campismo a mitad de camino) pero no arriesgué y me quedé a dormir en la playa para salir de madrugada al día siguiente, 8 horas de caminata a buen ritmo disfrutando de las vistas y el camino.

El ascenso merece la pena por las vistas y el hecho de andar un poco, pero si vais con el tiempo justo después de las cascadas os podéis dar las vuelta.

A la llegada al campamento del lago, me enteré que había batido el record de velocidad en subir y bajar y eso que fui a la post office! Jaja dejé reventado al guía (te recomiendan coger un guía para que te lleve por los atajos buenos en el ascenso 500kw, 2,5€).

Con el cuerpito machacado, cogí mi último minibus de la etapa africana hasta la frontera de Malawi con Tanzania y de ahí otro a Mbeya. El viaje en minibus como despedida tuvo momentos de autentico agobio y hasta le grite al chófer que arrancara de una vez en una parada para meter 100 toneladas de azúcar en la furgoneta con 25 personas,  que los animales en Europa viajan mejor que las personas en Africa.

Nada más entrar en Tanzania se percibe la influencia arabesca en sus gentes negociantes y sobretodo lo perdido que puedes estar sin unas nociones de swahili. Así que tras perder 500TZN (menos de 0,5€) en un engaño en un transporte de la frontera a el bus, decidí aprovechar las horas sentado para aprender el idioma local y empezar a poner cuidado en los regateos en este país mezcla de africano y árabe (tela marinera).

Con esto me despido de Malawi, una sorpresa total en este viaje por su lago un paraíso a falta de ver el mar tras casi dos meses atravesando tierra africana.

Nubes negras sobre el lago
Así se ve Mozambique desde el barco

Y así es Mozambique cuando llegan las mojcas

Esto es Nkhata Bay

Esto también es Nkhata Bay

Así hacen los locales los 15 Km desde Livingstonia, incluso descalzos, mientras tu piensas que se te va a salir el corazón por la boca...

Freskito por el mundo

Las cascadas!

Lago Malawi I

Llegué desde Lilongue donde hice noche y compras para algunos días (desayunos y cenas), y como casi siempre me pasa el primer día de cambio de país lo veo todo horrible pero en Lilongue vi suciedad y bastante pobreza. Malawi sufre estos meses, y años por lo que parece, la falta de gasolina debido a que el país no exporta prácticamente nada (tabaco y lo que obtiene de la explotación por terceros de sus minas de uranio y cobre) no obtiene divisas para comprar gasolina así que está racionada o se obtiene en el mercado negro al doble de su precio.

Como ya conté el ultimo trayecto entre Monkey Bay y Cape Maclear los hice en Matola, pick ups que transportan mercancias y personas y que mientras no llueva es hasta cómodo!

Llegué al chiringuito de kayak África, donde alquilaría un kayak para ir a la isla de Dowme a pasar la noche de acampada, mientras hablaba con ellos en la choza de madera y paja atravesé los arboles de mangos que separaban el negocio de la playa y vi el paraiso! 20 días sin ver el mar y ver este lago me pareció lo más bello del mundo! Vegetación por todas partes, agua color esmeralda, islas a rebosar de árboles y una paz indescriptible.

De ahí crucé a la isla remando, unos 45 minutos, y me instalé en mi tienda, en la isla dormían 3 parejas de sudafricanos (blancos) con los que apenas me relacioné, no hubo ocasión; así que estuve de Robinson aprovechando las 15 horas que iba a estar ahí: escalando, remando, buceando, nadando... Agotado me quedé pero con la sensación de haber disfrutado del tiempo, de haberle sacado el jugo a la vida!

De Cape Maclear regresé a Monkey Bay donde al día siguiente 6 de Enero cogía el Ilala Ferry para navegar por el lago durante 2 días hasta Nhkata Bay. Antes de alojarme en el Mufasa Lodge fui a sacar dinero en el único cajero que hay en el pueblo y no admitía ninguna de mis tarjetas así que tuve que montarme en un minibus (tortura) para ir al siguiente pueblo con cajero y volver en Matola bajo la lluvia con la suerte de que me dejaron ir en el asiento del copiloto seco seco.

Al llegar al Mufasa me encontré con un grupo de gente que me recibieron muy amablemente, eran los cinco turistas con los que iba a viajar en el Ilala, un danés que anda en bici desde Sudáfrica hasta Uganda una pareja de australianos que hacen los mismo en transporte público y una pareja de australiano y china que han recorrido Sudáfrica, Botswana, Zimbabwe y Malawi. Con esta gente enseguida conecté y hemos compartido cenas, comidas y esperas de hasta 6 horas en salir con el barco.

El Ilala es un barco que data de 1949, y fue transportado desde Europa en piezas y ensamblado definitivamente en Malawi. Desde esa fecha hace semanalmente cruza el lago de norte a sur y regresa. El capitán me contó algunos secretos como que estaba navegando fuera de plazo y que por eso tardó 6 horas en zarpar mientras demostraba a los inspectores que todo estaba en orden para un par de meses más, cuando le cambiarán los motores y lo remodelarán un poco.

El capitán lleva 35 años haciendo de capitán y se jubilará este año, lleva en el Ilala toda la vida porque era el hijo del cocinero y el entonces capitán le pagó los estudios para que fuera él quien le sustituyera y así fue. El futuro capitán pasa más tiempo en el bar que en la sala del timón y se fía demasiado del radar y el gps se queja el capitán.

Lo mejor del viaje es la tranquilidad que se respira, lo normal es pagar billete de primera clase que da derecho a dormir en la cubierta superior bajo un manto de estrellas o bajo un aguacero como nuestro caso; en esta cubierta está el bar donde se centra la vida a bordo.

Y allí pasamos la primera noche, durmiendo en el suelo bajo el techo del bar, para la segunda noche (ya deberíamos haber llegado al destino pero con el retraso acumulado nos tocó repetir abordo); la cosa fue peor porque cayó un tormentón mientras estábamos atracados en la isla de Likoma; la parada fue en medio de la noche y como en todas las paradas la gente local subía al bar a tomarse unas cervezas así que si juntamos la lluvia, con el poco espacio seco y los gritos y la música de la gente el resultado es que era imposible dormir.

Justo antes de empezar el diluvio se bajaron del Ilala, 5 profesoras belgas que van a pasar tres meses en la isla enseñando a niños, sin luz, y casi sin comunicación; yo descarté pasar 6 días en la isla hasta el siguiente ferry porque me parecía mucho tiempo y ellas estarán tres meses, que valor! Con ellas jugué a cartas y pasé unas horas mientras me entraba el sueño extremo que necesitaba para pasar la noche.

Nos dieron la opción de dormir en el restaurante, que yo habría descartado en otro momento porque estaba lleno de cucarachas (pequeñas pero decenas); como no había otra alternativa hice con las sillas dos filas de 4 asientos a modo de somier y sobre ellas puse mi colchoneta y dormí del tirón 5 horas hasta que nos echaron porque querían limpiar.

Con el cuerpo cansado llegamos por fin la mañana del 8 de Enero a Nkhata Bay, donde según mis planes recuperaría mis energías y disfrutaría de algunas inmersiones en el lago.

Para el ranking de Vita

Mi casita del árbol

Un paraíso descubierto

Monkey Bay, claaaaaro

Un homenaje al legendario People's de Basauri

El Ilala en Nkhata Bay

La barra del bar, quien me iba  decir a mi que esa iba a ser mi cama...

Navegando por el lago Malawi, qué son esas nubes negras? os lo desvelaré en el Lago Malawi II

Aquí con el señor revisor que fue al Vizcaya también (por la corbata)
El capitán atento a la maniobra de aproximación

El desembarco


Baños zambianos

En esta ocasión el baño elegido fue el que utilicé cuando aquel minibus abarrotado de gente se quedó parado bajo el árbol de mangos y junto a un pequeño poblado.

Lo que viene siendo, mear en el muro

Esta es la versión elegante
También incluyo como curiosidad un cartel que encontré en Chipata en la frontera con Malawi y que me puso la carne de gallina al imaginar como sería el local...

Menos mal que tenía que ir derecho...

Nochevieja entre leones

Para el cambio de año pensé que sería bueno intentar ver leones por si no me da tiempo de llegar a los parques de Tanzania. Los leones se han convertido en una pequeña obsesión desde que llegué a Africa y comprobé que no era tan fácil verlos como imaginaba.

Estando en Zambia debía ir al Parque de South Luangwa que tal y como me recomendaron es precioso, y más ahora en la época de lluvias cuando todo está de un verde espectacular. Para alojarme contacté con el Marula Lodge que me hizo un precio buenísimo (habitación doble con baño y desayuno por 10$) porque quieren atraer mochileros a su establecimiento, en una estancia digna de un principito. El sitio es una maravilla con visitas de elefantes al jardín incluidas, y vistas al rio Luangwa donde los hipopótamos descansan.

Aproveche para hacer un par de safaris el dia 31 sin suerte, no hubo leones aunque el parque merece la pena sin animales, aun así vimos elefantes, jirafas, cebras etc. Se alojaba en el lodge una familia de zambianos de origen indio que se movían en su propio camión de safaris (como ya conté en la entrada de los autobuses) pues bien, esta gente cada vez que volvía me enseñaban vídeos de leones, leopardos y yo sin ver nada!

La cena de nochevieja fue una cena más, sin nada especial ni cotillón así que para las 22:00 estaba en la cama y todos los cambios de año (el mio, el vuestro y el panameño) me sorprendieron mientras dormía.

Para año nuevo decidí dormir por la mañana y hacer un safari por la noche con otro guía y aunque no hubo leones si hubo dos leopardos uno de ellos en plena caza de un impala. Biennnn pero quería más.

El día 2 de Enero partía y como os conté el viaje de regreso en minibús era nocturno así que hablando con Jenny (la dueña) me dijo que tenía que intentar volver con los indús, asi que en un momento me senté con el padre y salamaleikun jamdulaaaaah y tenía viaje de vuelta y safari con ellos por la mañana (hasta me pagó la entrada al parque y me dio de comer).

Quedaba un safari por hacer en Africa porque no creo que pueda ir al Serengeti ni el Ngorongoro como era mi intención si tengo que estar en Dar el Salam para sacar el
visado de India. Así que estaba en mi último safari, con el mejor equipo nada podía fallar!

Así tras una hora y ver 12 jirafas juntas y unos búfalos; después de 2 meses en Africa, 5 parques naturales (Kruger, Ethosa, Okavango, Chobe y South luangwa) , 5 países y 20 safaris por tierra, rio y aire; ahí estaban 3 leones! Que emoción! Por fin!! tirados en medio del camino impasibles!; 100 fotos! 20 vídeos! al más puro estilo japonés.

Con la sensación de cumplir otro hito del viaje y el buen sabor de boca por lo bien que me trataron en el Marula Lodge comencé el año 2012 y partí hacia el Lago Malawi.

Relajando el cuerpo para el fiestón de nochevieja...

Ahí está el primer león!!! del Athletic por supuesto

Ahí aparecieron unos elefantes y mis leones se acojonaron y se fueron, menudo rey de la jungla!

Aquí unos elefantes Himba

Una cebrita con calcetines para Sofía!

Un salto por el año nuevo!

viernes, 13 de enero de 2012

Viajando en bus por Africa

En los dos meses que llevo en África he ido probando casi todos los medios de transporte, empecé por lo más sencillo: aviones, coches de alquiler, tours en todo terreno, tour overlanding y ahora ya me atrevo con todo: los autobuses, los minibuses y los taxis compartidos africanos.

El itinerario en transporte público que me llevó desde Namibia hasta Malawi, empezó nada más dejar a la pareja de austriacos y cruzar la frontera de Zambia a pie, en el momento que se desataba un tormentón.

Un taxi me llevó al bus recomendado por las guías y por la gente que ha viajado por África, como dicen aquí la compañía más "reliable" Manzagha Family o algo así, pero estaba lleno y a pesar de mi insistencia no había manera de que me hicieran un hueco, así que bajo el diluvio me mandaron a otra compañía MCH o algo así, que daba más miedito pero como no tenía más, allí me metí en un trayecto de 10 horas nocturno entre Sesheke y Lusaka.

Al final fueron 14 horas de tortura, a pesar de que pude dormir mas de lo esperable, y me tocó ventana en la fila de 2 mini asientos, la otra es de 3 mini butacas. El autobús viajaba totalmente a oscuras y mirar alrededor daba cosa porque se veía todo negro, en serio, no sabía si mi compañero estaba o no.

La táctica para este viaje fue hacerme amigo de todos los que estaban a mi alrededor y así dormir tranquilo como protegido, táctica que he usado en todos los viajes posteriores, con cada vez mejores resultados.

Después del éxito del primer tramo, decidí no hacer noche en Lusaka y coger el siguiente bus a Chipata (aún Zambia), eso sí antes me fui al backpacker de turno y sin pagar un kwacha me hice un desayuno y me duché como un señor. Por cierto en el backpacker coincidí la canadiense y su hijo que hicieron el vuelo en ultraligero conmigo en las cataratas Victoria; estaban de camino al lago Malawi y volveré a coincidir con ellos en la isla de Likoma.

A las 12 se suponía que salía el bus, para un trayecto de tres horas (eso me vendieron), a eso de las 14 entró un predicador y Adamson, mi compañero de asiento por la izquierda (esta vez me tocó en la fila de 3 y en medio) y para entonces mi amigo, me dijo que eso era señal de que íbamos a salir porque ya estaba el bus lleno. Antes del predicador habían entrado a vender comida, bebida, juguetes, ropa, maquinillas de afeitar... Todo lo imaginable. Y efectivamente salimos.

El viaje fueron unas 6 horas y en el camino paramos primero a comprar pescado seco de ese que apesta, con lo que el autobús se aromatizó enseguida, en la siguiente parada alguna persona se animó y compró una gallina viva,  ya no faltaba de nada.

Para mi anecdotario en traducciones de inglés, en la parada de la gallina fui al baño y leí "GENTS TOILLET FREE PAYMENT" así que entré, lo utilicé, incluso pensé vale que es gratis pero podrían limpiar un poco y poner agua, y salí decidido al bus. "eh eh! Sir sir!!" y era a mi que no había pagado, entonces miré el cartel y ponía "gents toilllet FEE payment". Valeeee.

El caso es que llegué a Chipata, un poco doblado pero bien, Adamson se encargó de meterme en un taxi, ya que era de noche y le había dicho que me preocupaba un poco la oscuridad en un sitio desconocido. Incluso me llamó cuando estaba ya en la cama para saber si había llegado "god bless you" me dijo! Por supuesto recibió una felicitación de año nuevo, que menos.

Y como en Chipata no había nada y no hay dos sin tres el 30 de Diciembre me aventuré a coger un minibús a Mfuwe (la puerta al South Luangwa National Park) donde iba a pasar la nochevieja y era mi última oportunidad para ver leones porque seguramente no me de tiempo a llegar al Serengeti antes de finales de Enero.

Llegué a la estación a las 9, y el minibús estaba vacío, tocaba esperar a eso de las 13:00 las 14 plazas estaban llenas por unas 22 personas y todo tipo de equipajes, bolsas hammed, sacos de pienso, cazerolas, palanganas.... Desde mi asiento en última fila era imposible ver la carretera y detrás de mi el portón entreabierto por la carga que colgaba del maletero dejaba entrar el polvo del camino de tierra. Bueno más que un camino de tierra era una pista en obras una cosa espantosa.

La buena noticia es que están haciendo una carretera de verdad así que si alguien se anima en 3-4 años se tardará una hora, yo tardé 7! Y legué rojo de pies a cabeza por el polvo y con todos los tornillos del cuerpo desajustados. 

La verdad es que tardamos 7 horas porque el conductor se salió del camino intentando atajar por una zona que ya estaba explanada y se comió una piedra y agujereó algún conducto del aceite o el carter y tuvimos que esperar mientras se comía el chicle con el que lo taponó. Por suerte paró bajo un árbol de mangos del que dimos buena cuenta. Esta zona está llena de estos árboles, con el riesgo de recibir un mangazo que entraña.

Si me permitis un salto en el orden cronológico, os contaré como regresé de South Luangwa el 2 de Enero de 2012, la perspectiva era volver en minibús con el aliciente de que el viaje era por la noche, así que aconsejado por la dueña del Lodge la mejor opción era pedir a una familia de Chipata, de origen indio y musulmanes de religión para más datos, que se hospedaba allí; que me llevaran. En total eran unos 15 y tenían un camión de safaris en propiedad y un todo terreno así que en el camión iba a haber sitio.

Que bien me han venido los años argelinos, un salamaleikun y un jamduuuulllaaaa a tiempo y ni se lo tuve que pedir, me invitó el cabeza de familia a volver con ellos, al safari de esa mañana y a comer antes del viaje una comida indú picante buenísima.

Con ese buen sabor de boca, me vine arriba y al día siguiente 3 de Enero, hice la trilogía para cruzar la frontera de Zambia a Malawi: taxi zambiano, taxi malawiano y minibús hasta Lilongue, capital de Malawi. En total 145km para mi 6 horas.

El taxi zambiano, esperé dos horas a que se llenara y como no había manera me lancé a la carreteras hasta que otro taxi me llevó mientras cogía y dejaba a otra gente.

Tras cruzar la frontera me esperaba un taxi con dos tíos dentro en el asiento de atrás y pensé, vaya que suerte somos tres y con uno más salimos... Ya podía haber sido así, entró una madre con su hijo al asiento trasero mientras dos hombres se metían en el del copiloto, y cuando ya parecía que salíamos un segundo conductor se sentó en el asiento del piloto!! 8 y un bebé en un coche normal tipo renault 21 o así, y en dos filas de cuatro! Y diluviando! Puro espectáculo!

Sòlo fueron 35 km hasta enlazar con un minibús en Mchinji donde me cedieron el asiento del copiloto así que puro lujo, eso si con las mochilas encima goteando agua...

Y así ya han pasado un montón de días y hoy 4 de Enero he llegado al lago Malawi, después de un trayecto en bús de 7 horas que iban a ser 4 desde Lilongue hasta Monkey Bay, eso si ya me desenvuelvo como un veterano, había cola para sacar el billete y he conseguido que el de la puerta del autobús envié a un chaval a por mi billete y ante la falta de sitio todo hacía presumir un trayecto de pie, pues no, me han cedido el último asiento. Pero lo mejor ha sido el transporte en el remolque de un camión desde Monkey Bay hasta Cape Maclear, sentado cómodamente sobre sacos de azúcar enseñándole a cantar en español a un chaval majete que venía a mi lado.

La llegada a la playa de Kayak Africa me ha parecido la llegada al paraíso después de todos estos días de transporte infernal, pero que no olvidaré y me reiré siempre.

Ya estamos todos???
A ver quien mete todo esto en la fregoneta y con mas de 20 pasajeros!!
Manda huevos "LUXURY" WHAAAATTTTT???
Revento of course...

El mango es muy socorrido para alimentarse en estos viajes, estan por todas partes

Asi de repeinado volvi de South Luangwa en el camion safari...
Si, el que conduce es el de azul... INOLVIDABLE!

Quien aguanta 6 horas asi de comodo?

Y despues sal por esta puerta!
Probablemente en "matola" el mejor viaje...