martes, 28 de febrero de 2012

Incomunicado

Mientras disfrutaba de la puesta de sol en un parque de Bangkok al que voy todos los días desde que llegue y mientras escribía sobre eso mismo para el blog, y de lo a gusto que me sentía, un chico joven se ha acercado para pedirme un boli, se lo he dejado y tras escribir algo brevemente se ha ido.

Además de 1 miligramo de tinta se ha llevado mi móvil, lo había dejado en la hierba por si me enviaba un mensaje mi familia a la que había anunciado que estaba bien y que ese era mi nuevo numero de teléfono. Ay ese móvil que tenía liberado para meter una SIM Card de cada país, snif, con todos los contactos del viaje, tantos taxitas a los que no podré llamar, tantos predicadores que están rezando en Africa por mi y nos les podré decir que ya encontré un buen trabajo y una mujer... snif, un montón de contactos y la cara de idiota otra vez que se me ha quedado... ya van unas gafas de sol que se me olvidaron, los caminantes de hace apenas una semana y ahora el móvil...

Por suerte estoy en el paraíso de las compras y tengo mañana por delante antes de adentrarme en la selva para movilizarme. Probaré también como funciona la policía aquí, será como la India? parece que no, al menos hay alguno en la calle.

Pura vida

En este momento de trance habrá sido

Rajastán: Sur

Desde Ranthambore seguimos camino a Bundi, una fortaleza impresionante sobre una ciudad que no ha crecido tanto como otras del Rajastán, así que mantiene intacto su encanto.

Hay que decir que a pesar de que era "verano" en India, pasamos un frio de cuidado, al menos en estos primeros días por el Este y Sur del Rajastan.

El fuerte es espectacular, y aunque debió estar cerrado para turistas muchos años y solo lo habitaron monos y murciélagos está mas o menos bien conservados, destacan los balcones y las pinturas de la terraza del marajá, allí uno de los cuidadores nos enseño unas habitaciones que permanecían cerradas llenas de pinturas y espejos.

En Bundi descubrimos un palacio/hotel, recién abierto a un precio de risa, el que quiera info que pida, allí cenamos con vistas al fuerte y descubrimos el vino indio, "sula" de marca, y muy bueno que nos acompaño todo el viaje. Igualmente descubrimos lo que fue una costumbre en el viaje, como la gente ninguneó a Ene cuando preguntaba literal: "exkiusme ser, du yu nou güer is de xxx" a lo que respondían girando la cabeza para otro lado; o con la misma educación pasaban de ella al pedir que nos hicieran una foto. Menos mas que previsoramente pedí un trípode de refill (el único recibido) como el de Carlos y Mariela.

Tras Bundi nos esperaba Udaipur (el lugar más romántico del mundo, para algunos) y allí llegamos a orillas de su lago donde después de mucho andar encontramos una habitación marajá a precio de rajputa, un chollo que nos duró poco, el dueño debió encontrar mejor postor y tras la primera noche, nos degrado a otra habitación a cambio de un precio de risa y el desayuno en la habitación todos los días.

Udaipur tiene unos palacios alucinantes y en muy buen estado, de hecho la mayoría son hoteles de super lujo, y difíciles de visitar. Allí nos dedicamos a pasear y tantear la compra de pinturas, sin mucho éxito. Jaipur nos esperaba con sus bazares repletos.

Tras un par de días allí Chetan, que andaba de rabieta por no haber elegido sus hoteles, nos sacó de allí porque sino no nos iba a dar tiempo a ir a Jaisalmer en un día, así que después de pasear en bote y visitar el palacio del lago donde rodaron "Octopussy" de James Bond nos dirigimos a Ranakpur una zona de templos jaenistas a pocos kilómetros de Udaipur, pero que sirvió a Chetan para conseguir una comisión y a cambio nos llevaría en un día hasta Jaisalmer (8 horas de coche).

Udaipur merece una visita, allí te das cuenta del nivel de lujo que alcanzaron los marajás y después de ver Agra parece imposible que sea el mismo país, bueno si, estaba todo lleno de vacas (Sofía lo sabía).

Flipando


Palacio de Bundi

Bundi

Un novio a caballo a buscar a su novia para casarse, tela!!

Solos por el palacio

Esta vaca se metió de pequeña en el puente y lleva años para salir...

Romantique

Postalita de Udaipur

Flipando

Taj Mahal

Abandonadas tierras emiratíes (el feudo de Txema) el siguiente paso de mi viaje me era India, con el aliciente del reencuentro con Ene, así que la ocasión de disfrutar del país era inmejorable, tal y como resultó. Escribo todo en pasado y sabiendo que salió muy bien porque ya llevo 2 días en Bangkok (hoy es 28 de Febrero) y hablo del 5 de Febrero.

La llegada ya fue sorprendente porque fly emirates llegó con retraso... Y porque allí entre los mostradores de inmigración apareció la sonrisa más bonita, allí pequeñita como es ella estaba; con unas enormes de saltar la cinta esperé la cola hasta poder abrazarnos...

Desde Delhi sin perder un minuto tomamos nuestro taxi a Agra, eran las 5:00 de la mañana cuando conocimos a Chetan, el que sería nuestro chófer y testigo de las risas que nos echamos durante las tres semanas juntos. El conductor resultó ser algo inestable y caprichoso con las comisiones de los hoteles y comercios, un tio majo a pesar de todo y sobre todo un santo aguantando la selección de hoteles de Ene, ni los de CSI hacen un examen tan exhaustivo de los baños cuando hay un crimen, es lo que tiene viajar con alguien que le encantaría vivir en la estación internacional sin una mota de polvo.

Ya de mañana sin dormir aún por la emoción llegamos a Agra, vaya ciudad mas horrible, pero daba igual. Tras elegir hotel (rápido para lo que fueron otros destinos) nos dirigimos a contemplar el Taj Mahal, impresionante, lo hicimos con un guía que nos fotografió como a si fuéramos estrellas del pop. Es una construcción bellisima pero creo que hubiéramos disfrutado más otro día durmiendo unas horas más, aun así es un espectáculo verlo (sigue ganando Petra entre las maravillas del mundo, por supuesto).

En Agra empezamos a disfrutar de la comida india, que delicia de picante! Mucho más que pollo y arroz que decían los australianos de Tanzania.

Antes de ver el atardecer con vistas al Taj, aún visitamos el fuerte de Agra y echamos una siesta, el día fue de muchas emociones y prontito a la cama.

La mañana siguiente rumbo a Bundi, paramos en Fathepur Sikri (no se como se escribe...) un fuerte espectacular con un recinto de templos admirable. Allí Ene sufrió descalzarse y andar sobre excrementos de palomas, como echaste de menos los "jimmy chus" (nombre con el que bautizamos a las fundas para los pies que te dan al visitar el taj mahal).

Después de la visita y unas horas de coche, llegamos a Ranthanbore, una reserva de tigres, en la que únicamente hicimos noche, después del éxito leonino del fin de mi estancia en Africa no había porque obsesionarse con otra especie y "gastar" la vida persiguiendo un animal.

Con la gran vista del Taj Mahal de fondo y su historia romántica anti-romántica, se produjo el segundo reencuentro del viaje. La parte romántica de la historia es que el Taj Mahal lo construyó un rey de la zona para honrar a su mujer preferida (tenía varias) una vez muerta, sin embargo era solo un adorno de la que iba a ser su propia tumba el Taj negro, que empezó y nunca terminó al otro lado del rio. O eso entendí yo al guía a saber que nos contó...!?

Una maravilla

El primer fuerte de tantos que visitamos

Fathepur, que freskito matinal!

Más freskito

Aquí de prestadillo para las ofrendas

Con los colegas de Fathe, la de fotos que se han hecho con nosotros... será por ella! la que todavía tenía los pies en el suelo sin levantar los dedos
Jimmy Chus

domingo, 19 de febrero de 2012

Pies descalzos

Hoy 19 de febrero en el camino a Jaipur desde Pushkar; centro de peregrinación de los hinduistas, hippies y otros carnavalescos grunges; hemos parado en Ajmer; centro de peregrinación de los musulmanes de la zona.

Ajmer cuenta con una mezquita y una tumba de un predicador del corán, allí se hacen ofrendas y ritos por los que la gente deja dinero en una mezcla de mercadeo, fervor y empujones. La visita a la tumba en un edificio con un interior pequeño entre empujones y gente en "trance" rezando es impresionante, a mi me ha hecho imaginar como será ir a la Meca, una mezcla de agobio por la cantidad de gente y de sobrecogimiento por lo que la gente transmite en su nerviosismo por entrar y hacer sus rezos y ofrendas.

El caso es que Eneritz y yo hemos llegado pronto y tras cruzar todo el pueblo hasta la entrada principal hemos tenido que taparnos la cabeza con su pasmina nueva, ella, y con un pañuelo, que he comprado a tal efecto, yo. Ya tapados hemos intentado entrar y hemos incumplido al parecer las normas mas sagradas por la reacción encolerizada de los responsables de controlar la entrada:

- Íbamos los dos por la fila de los hombre, de eso nos hemos dado cuenta pronto solos y lo hemos corregido.

- Llevábamos zapatos, a Eneritz le han hecho sentir como en "No sin mi hija" y le han rodeado y recriminado por ello una vez pasado el arco de seguridad (pusieron una bomba hace unos años), a mi simplemente en el segundo escalón me han empujado para que me los quitara abajo.

- Llevábamos mochila, una vez descalzo he subido la escalinata y en el arco de seguridad me han dicho que no podía llevar mochila, y ahí he visto a Ene descalzándose.

- Llevábamos cámara de fotos, esto le ha tocado a Eneritz, es que le han pillado en todo a la vez... Parecía que había matado a alguien.

En definitiva que hemos decidido dejar todo en el coche con nuestro taxista favorito, Chetan, y para ello hemos tenido que cruzar todo el pueblo abajo y arriba entre vendedores de todo, hasta volver a la puerta bien preparados; hemos dejado los zapatos al comienzo de la escalinata como el resto de la gente y hemos entrado y disfrutado de la visita, aunque Eneritz iba todo el rato por el camino femenino y parece que era menos emocionante que el masculino.

Al salir hemos encontrado los zapatos hammed de Ene pero no así los míos! Dramón! Pies descalzos para el resto del viaje... Tras buscar por los alrededores, nada misión imposible, hemos descubierto armarios donde la gente deja su calzado a buen recaudo, tarde.

Por suerte la calle que recorre el pueblo está llena de zapaterías, así que todo aquel que sufre un robo de calzado sabe que sus recambios "ayestarán". Y he encontrado un par, después de mucho buscar calle abajo y arriba en calcetines esquivando todo tipo de restos animales y humanos; la compra ha provocado uno de los mejores momento de risas del viaje.

Ya con mis pies protegidos hemos intentado poner una denuncia por si podía reclamar algo al seguro pero tras visitar tres comisarías nos hemos dado por vencidos, los policías no querían escribir nada con la excusa de que no teníamos pruebas... Imposible de verdad, explicarles que esos no eran mis zapatos originales...

En Jaipur de paseo, totalmente mimetizado


Una pena por mis caminantes que compré en San Francisco y que me han acompañado tantos y tantos kilómetros... aunque con mis babuchas  de rajputa estoy más mimetizado en estas tierras.

Así de hammed

miércoles, 15 de febrero de 2012

Mesiversario IV

El pasado 4 de Febrero se cumplió el cuarto mes de viaje, coincidiendo con mi estancia en Dubai y vuelo a India, para celebrarlo que mejor que hacer unas bajadas en el Dubai Ski.

Os hago un resumen de lo que ha sido este último mes:

* Días de viaje: 31 (total 123)
* Paises visitados: 3 (11 en total)
* Número de vuelos: 2 (14 en total)
* Número de trenes: 1 (2 en total)
* Número de Ferries/Barcos: 3 (5 en total)
* Número de coches alquilados: 0 (7 en total)
* Númerode motos alquiladas: 1 (1 en total)
* Número de safaris: 7 (27 en total)
* Km recorridos: Coche 500 Km (11000 en total), Avión 6500 Km (23000 Km en total), Tren 850 (1350 Km en total), Ferry 120 (320 Km en total), Overlanding 0 Km (1500 en total), Bus/minibus  2500 Km (4500 en total), Moto 200 Km (200 en total) TOTAL: 10500 Km para un total de 42.500 Km aproximadamente

* Ciudad más sorprendente: Dubai
* Espacio natural más sorprendente: El crater del Ngorongoro (Tanzania)
* Templos o ruinas más sorprendentes: No esta vez
* Lugar más romántico: Isla de Chumbe, Zanzibar (Tanzania)
* Actividad más impresionante: Inmersión nocturna en Nkhata Bay (Malawi), y esquiar en Dubai (me parece tan friki).
* Mejor playa:Matenwe (Zanzibar)
* Mejor país o al que regresaría: Tanzania, para ver Pemba y la isla de Mafia.
* Peor país o experiencia: La gente que se quiere aprovechar del turista, que sólo te ven como dinero y en Tanzania hay unos cuantos.

* Momento más divertido: Con Txema por el parking del Dubai Mall.
* Momento más triste: Acumular despedidas de gente con la que has compartido kilómetros, y vivencias inolvidables.

* Kilos de equipaje: 12, tres más que al salir (no me lo explico).

Celebrando el mesiversario en el desierto blanco de Dubai