miércoles, 1 de febrero de 2012

En tren de lujo a Dar es Salaam

Como aquella canción que cantabamos en Santander Josemari y yo, en tren de lujo me moví de Mbeya a Dar es Salaam, sòlo faltaba el galante portugués. Después de recorrer Africa en casi todos los medios de transporte, me faltaba el tren. Tomé la línea Lusaka (Zambia)-Dar (Tanazania) en Mbeya (Tanzania) en un recorrido de 24 horas que con el retraso africano fueron 30.

Llegué a Mbeya con la puesta de sol del 12 de Enero tal y como habíamos pactado Lars y los australianos (Hugh y Libby). Lars llegó con su bici sin pedalear, directo desde Nkhata bay, donde nos dejó el Ilala; en el camino hizo noche en el campsite de la playa de Livingstone donde dormí porque pregunté por él y me lo contaron. Por su parte Libby y Hugh, vinieron también desde Nkhata Bay después de pasar 5 días de relax en el Mayoka Village (un lugar a reseñar).

La idea desde Monkey Bay fue reunirnos en este punto y tomar el tren a Dar de forma que reserváramos una cabina completa de 4 personas y no nos metieran a nadie; y así hicimos.

Mbeya es una ciudad de paso al sur de Tanzania; punto de conexión con Malawi al Sur, y al Sudoeste Zambia, allí aprovechamos para hacer algunas compras sobretodo de frutas y verduras, super abundantes en este país, en comparación con Malawi donde no había de casi nada.

Antes de subir al tren el 14 de Enero, coincidimos en la estación con una chica argentina Lara, que seguía la ruta Mozambique, Malawi, Tanzania y Kenya y un ciclista italiano Fabio que estaba recorriendo Tanzania durante 2 meses.

Las horas en el tren fueron un poco infernales entre el traqueteo, los baches, las paradas eternas y el calor asfixiante, pocas veces he deseado tanto una ducha como el domingo al llegar a Dar es Salaam.

Lo mejor del tren fue la comida que nos sirvieron, por supuesto, las cervecizas semifrias y que atravesamos una reserva y vimos búfalos, jirafas y elefantes desde el tren.

Fabio se bajo antes de la reserva para pedalear allí unos días mientras volvía a Dar, y el resto llegamos mas o menos vivos al destino. Esa noche dormimos en el YMCA! como la canción de las bodas siii es algo así Young Men Catholic Association, y existe el YWCA aunque ya deja dormir hombres y mujeres en cada uno de los locales.

En Dar se puede comprobar la mezcla cultural africana/arabe/indú por todas partes aún así la ciudad no ofrece demasiadas cosas por hacer. Mi misión aquí era conseguir el visado para India y a ello me puse desde la primera hora del lunes, una semana después lo conseguí. Vía libre para el reencuentro con Eneritz.

Desde este punto Lara fue mi aliada para el viaje por Tanzania, era más fácil entenderme con ella que con los australianos y el danés, y teníamos la misma idea de conocer Zanzibar y los parques del norte así que una vez más, bien acompañado, me dispuse a conocer el país del Swahili.

Un mercado africano

Haciendo guacamole con los aguacates Tanzanos (buenísimos)-En la foto la pareja australiana y el danés.

Lars antes de salir hacia la estación

Safety first ! Mariano y te quejabas de Argelia

El tren (foto para Jose Felix)

Vendedoras del tren

Fabio, otro ciclista que se va...

Estas son mis gafas de palete para la aventura en Zanzibar

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